jueves, 10 de mayo de 2012

Capitulo 6 Este cuerpo no es el mío



Sentía una gran presión en mi cuerpo y comencé a sudar, abrí los ojos y estaba en una sala oscura, mire el reloj, era martes 11, las 7 55 de la mañana, tenía la piel arrugada, que cosa mas rara, me mire al espejo, este cuerpo no era el mío, entonces levante la persiana, era una casa enorme, con muebles antiguos, muy antiguos, se parecía a la de mis abuelos, entonces comenzó a sonar el móvil.

-¿Quién es?-Pregunté
-Señora, tenemos a los chicos, ¿Qué hacemos con ellos? – Se oyó desde el otro lado del móvil
-Envíame a Alejandro, tal vez podamos hacer un trato –Dije

Entonces entre en la sala, no entendía lo que estaba pasando, estaba viéndome, pero yo no controlaba mi cuerpo, no controlaba nada, solamente veía, desde el cuerpo de una señora mayor, lo que pasaba.

-Alex, sabemos que lo sabes todo, pero podemos hacer como si no hubiera pasado, tu vives tu vida, dejamos de existir para ti, pero queremos la caja de Javier-Dije
-Perdone Almudena, pero yo no se nada, dejadme, no se nada de nada, no se de esa caja, de verdad- Respondió Alex mientras comenzaban a caerle lagrimas en los ojos.
-Tenemos a tus amigos, si quieres, jugamos con ellos y tu lo ves, bueno, mejor, tu vas a jugar con…¿Qué te parece Ana?-Dije amenazante
-Almudena, no se nada, enserio, si supiera lo diría, pero no le hagáis daño, hacédmelo a mi, por un poco mas- Dijo mientras enseñaba la espalda, llena de arañazos y heridas de golpes.

¿Qué estaba pasando?¿Era una pesadilla? Era inexplicable lo que estaba sucediendo, ¿Qué era lo que tenía que saber? No sabia si era un sueño o si era real, porque parecía completamente real, era un espectador, estaba en el cuerpo de otra persona. Seguí viendo como traían a Ana, aunque también a Blanca.

-Atadlas-Ordene
-¡No!-Suplicaron

Las ataron con las brazos estirados, mientras les empezaban a echar agua muy fria y comenzaron a gritar y a rogar que pararan.

-Parad- Grito Alex- Tengo el Pen Drive en la plantilla de las deportivas, parad ya por favor – Gritó
-Niñato estúpido, te arrepentirás de haber intentado mentirnos – Dije
-Perdona, tenía miedo – Dijo, mientras le echaban agua a presión
-Dánoslo y os dejaremos- Dije
-Toma- Se quito la zapatilla, la desmonto, y  saco un USB de pequeño tamaño, me lo dio, le cogí y le eche al fuego.
-Ahí están las pruebas, no podéis hacernos nada,  nos saldremos con la nuestra, solo sois 8 niñitos de 16 años.

Me volvió a sonar el móvil, ponía que llamaba un tal Francisco, lo cogí.

-¿Ya lo han contado? – Preguntó
-Si, tenemos  las pruebas, ¿a donde les mandamos?- Dije
-Tenemos que mantenerles un tiempo encerrados, hasta que sea seguro que no hablaran, tenemos que andar con cuidado-Respondió

Se les llevaron y entre a otra sala, y vino un criado a traerme un café con galletas danesas

-¡Quiero mi maldito Té !-Dije tirándole al sirviente el vaso.
-Perdone su señoría, ya voy-Dijo, mientras  iba corriendo

Que mala era Almudena, no sabia lo que estaba pasando y empecé a tener mucho miedo, de repente, sentía como mis ojos se cerraban y volvía a tener una gran presión en mi cuerpo.
Estaba empapado de sudor, eran las 4 de la mañana del viernes, había tenido una gran pesadilla, pero¿ y si fuera algo que pasara?, tenia muchísimo miedo. Intentaba quedarme dormido, aunque lo único que conseguía era dar vueltas y vueltas, si contara mi sueño, nadie, pero absolutamente nadie me creería, tenía que guardármelo para mi…pero, tendría que estar atento a Almudena e intentar ganarme la confianza de Joaquín, era la clave, entonces mire el reloj y ya eran las 7, habían pasado rapidísimas las tres horas, me levante, fui al servicio y nada mas mirarme en el espejo vi el reflejo de Almudena, pegue un grito que despertó a mis padres, me eche hacia detrás y me di con la puerta, volví a mirarme en el espejo, era yo, con la cara pálida como una tiza.
Entró mi madre al servicio.
-         Alex, estas sonámbulo, ven conmigo a la cama-Me dijo
-         No mama, estoy bien, solo tuve una pesadilla y vine a beber agua- Respondí
-         Vale hijo, vete a la cama, tienes media hora.-Me dijo en voz baja
-         Va, buenos días-Dije yéndome
-         Buenos días cariño- Respondió.

Me volví a meter en la cama y me quede dormido, hasta que mi padre me despertó, entonces hice como todos los días, me volví a meter en la ducha, lavarme la boca, desayune, me vestí, me volví a lavar la boca y recibí la llamada de Blanca, tenía que verme urgentemente.
Salí a la puerta, mire hacia los lados y fui a donde la conocí, el supermercado, allí estaba ella, esperando, llorando.
-Se les han llevado…se les han llevado-Dijo
-¿A quienes?-Pregunte
-A Lucia, a Carlos y a Dani, habíamos quedado a las 7 porque Dani había encontrado algo, pero recibí un mensaje de cada uno diciendo que no fuera, que hablara contigo y me contarían lo que tenía que hacer-Dijo con angustia.
-Vamos a mi casa, avisare a mis amigos y nos reuniremos todos allí-Dije

Llame a Luis, a Ana y a Sara, y a los veinte minutos estábamos todos en mi buhardilla esperando a que Blanca hablara, hasta que recibió un mensaje.``Os necesitamos a todos, a las 3 del mediodía nos vemos en el parque de enfrente de la comisaría, id separados, y tened muchísima precaución, tenemos un gran problema

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